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En verano también cocinamos

En mayo se terminan los extraescolares pero este curso, al terminar, una mamá me preguntó si en verano haría algo… Otras veces me lo habían preguntado pero nunca un colegio había estado tan dispuesto y había confiado tanto en mí. Así que esta vez sí, gracias al colegio Renaixença de Hostalets de Pierola, se ha podido hacer Mini Xef en versión verano.

Durante el mes de Julio, todos los miércoles a las 5 p.m. he tenido una cita con 10 niños y niñas preciosos que tenían muchas ganas de cocinar. Esto es lo que hicimos:

Pizza de fruta

El primer día hicimos la clase en el comedor y pasamos un calor tremendo. Así que, una y no más, Santo Tomás ;). Nos partimos en dos grupos, cada uno con un bol donde trituramos galletas integrales y la mezclamos con mantequilla fundida. Con la ayuda de un aro de emplatar, usamos esa mezcla como base para nuestras pizzas y las metimos en el congelador un rato.

Mientras, nos pusimos a pelar y cortar los ingredientes de nuestra pizza: melocotón, plátano, kiwi… Extendimos encima de nuestra masa mermelada de fresa como si fuera el tomate, los trocitos de fruta, virutas de coco y arándanos (simulando queso rallado y aceitunas).

Es una merienda fácil y nutritiva para dar fruta a nuestros hijos.

Piruleta de piña y helado de fresa

Queríamos hacer helado pero no irnos con las manos vacías. Así que hicimos 2: uno fácil y otro… menos fácil, porque la verdad es que hacer helado es de lo más sencillo.

Empezamos haciendo al baño maría una cobertura de chocolate para nuestras piruletas de piña. Se trata simplemente de ensartar piña (u otra fruta) en unos palos de helado. Untamos con la cobertura, decoramos opcionalmente con crocanti o virutas de coco y al congelador.

Mientras, hicimos el helado “de verdad”: trituramos fresas, anacardos, aceite de coco, leche de coco, vainilla y sirope de ágave. Además de rico (sabe al Frigopie de antaño) es natural y sano. Lo dejamos en el congelador hasta la siguiente semana.

Canelones de calabacín

¿Cuántas veces los niños nos sorprenden? Siempre, y eso es lo más mágico que hay en ellos… Los canelones de calabacín del segundo día triunfaron más que el día que hicimos helados. ¡Bien!

Primero cortamos con la ayuda de una mandolina tiras anchas de calabacín y reservamos. Vamos a por el relleno: en una sartén cocinamos gambitas, añadimos atún en aceite de oliva y aceitunas que habíamos cortado a trocitos.

Dejamos templar un poco y montamos nuestros canelones: unimos las tiras del calabacín para hacer una anchura del tamaño de un canelón, pusimos dos cucharadas del relleno y… ¡a enrrollar! Los servimos con una cucharada de salsa de tomate y unas hojas de menta fresca picadas para darle un toque más veraniego.

Hamburguesa de rana

Para el último día montamos una hamburguesa a lo ranita: La hamburguesa en sí la montamos nosotros mismos con atún y garbanzos. Le dimos forma y la cocinamos. Mientras se enfriaba un pelín, preparamos el resto de los ingredientes: lechuga, rodajas de tomate, queso, jamón dulce (lengua de rana) y los ojos de la rana, que hicimos con trocitos de queso y aceitunas negras.

Y ahora ya, a pensar en las recetas y novedades para el curso 18-19.

¡Feliz verano!